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Noti AZULGRANA
Los fieles atlantistas se niegan a morir al aparecerse en el
Azteca.
México,
21 Sep
(Notimex).- La raza “azulgrana” se niega a extinguirse, pese a
que fueron abandonados hace unos años por sus adorados Potros de
Hierro, ellos se aferran a seguir siendo sus jinetes originales
en su visita al estadio Azteca.
Muchos aficionados de la vieja guardia buscan preservar su
legado, por ello algunos de ellos “obligaron” a sus hijos a
portar la camiseta atlantista para venir al duelo ante América.
La mayoría de ellos aún sin conciencia, niños de tres o cuatro
años arrastrados por la pasión del abuelo o del padre tuvieron
que acceder “de manera gustosa” y recitar insultos a su ídolo
Guillermo Ochoa.
“Pues si es mi jugador preferido, pero hoy quiero que le metan
muchos goles porque mi Papá le va al Atlante”, señaló un
pequeñín de no más de siete años.
Hubo otros que se negaron a seguir los “mandamientos” familiares
e hicieron caso a su corazón al vestirse de “azulcrema”,
vigilados muy de cerca por sus familiares que orgullosos de
manera antagonista portaban la camiseta del Potro.
Atlante regresó a su última morada que tuvo en la capital donde
son muy bien recibidos por sus “huestes” que intentan seguir con
una tradición que poco a poco parece se extingue, pero lucha por
sobrevivir pese a la lejanía.
La nostalgia azulgrana
Carlos Barrón
Apoyar al
Atlante tiene
un grado de necesidad, un apego al sufrimiento, un embrujo de
nostalgia. La gente necesita de los Potros, y éstos tienen
urgencia del pueblo. Uno no sabe por qué ama las cosas que ama.
Por eso, el regreso de la familia
azulgrana se dio en toda su intensidad en el Azteca, la que
fuera por mucho tiempo su establo, su esencia. Volvió a oler a
chilango.
Ahí iban pasando por los pasillos que bien
conocen, por las entradas que tanto reconocen con sus potros de
peluche, los hijos que se van haciendo mayores y se han cansado
de preguntar por qué irle al Atlante, ahora simplemente lo
aceptan.
“Lo apoyamos más porque no lo tenemos. La
gente viene al Azteca porque desde que se fue a Cancún son pocas
las veces que podemos tenerlo en el DF su verdadera y auténtica
casa. Es como una novia, la primera que tuviste y se fue, hubo
un cortón, por lo que cada vez que viene, llueva o haga calor,
hay que verla”, dice Miguel Ángel Soto, aficionado que viene con
su esposa e hija.
Fue un estadio partido a la mitad. Águilas
y Potros apoyaron por igual, pero en la cancha, si el América
juega mal, el Atlante lo hace peor. Para llegar no hubo tanto
desquicio como en otras ocasiones.
Ambos equipos sólo vienen enredados por la
tristeza y la nostalgia.
Fue un ambiente tranquilo que hasta los
policías negaban la entrada de bufandas supuestamente por
ordenes de la FMF y tras un rato de sólo mirar y comer cueritos
de cerdo, empezaron a revisar hasta los zapatos.
En el partido hubo varios errores. No sólo
de los jugadores que fueron en aumento, sino también en el
sonido local que puso en la alineación titular a Salvador
Cabañas y Alejandro Argüello, cuando no estuvieron. El paraguayo
no salió ni a la banca.
Le regalaron a Guillermo Ochoa un cuadro
de homenaje por cumplir 150 partidos defendiendo la portería del
América y también por taparle algunos disparos al delantero
atlantista que en primera instancia hacía recordar a Martín
Félix Ubaldi, pero en realidad era Giancarlo Maldonado, que por
cábala, según dijo, se rapa cuando siente que le empieza la sed
insatisfecha por los goles.
En medio de la lluvia regresó el Potro a
la capital, sus aficionados le respondieron, pues llegaron hasta
en muletas. Así es la afición atlantista, fiel a su equipo, no
importa que para verlos tengan que pasar meses, o peor aún,
viajar miles de kilómetros de distancia.
El Clásico que se fue
(José
Ángel Parra: El Universal )
Atlante
y Necaxa jugaban un tradicional encuentro en el pasado; hoy
apenas se habla del partido, marginado por el
América-Guadalajara
Era el pueblo contra el pueblo, los
Prietitos contra los Electricistas. El auténtico Clásico del
fútbol mexicano en los años que se fueron, dicen —con añoranza—
quienes vivieron aquella pasión.
Hoy portan añejas prendas, mientras las
arrugas y los cabellos canos ocultan algún vestigio de ese
atlético pasado.
Pero muchos años atrás, defendieron la
vestimenta azulgrana del Atlante o la rojiblanca del Necaxa.
Felices, respiraron ese Clásico, extinto con el correr del
tiempo.
“Estaba viendo una foto del Atlante, de
cuando la ciudad de México tenía 3 millones, y el estadio de
Insurgentes lucía a reventar. En los pasillos no había lugar.
Hoy ni los grandes equipos pueden llenarlo”, presume Norberto
Rozas, de 80 años, quien vistió las dos playeras.
Ahora, a la sombra del
América-Guadalajara, transformado en Clásico por obra —aseguran—
de la mercadotecnia, los viejos atlantistas y necaxistas se
conforman con revivir aquellas épicas batallas, entre borrosas
fotos sacadas de álbumes y estadísticas retenidas en sus mentes.
Todo ello sucede mientras aguardan, en la
misma semana del Águilas-Chivas, la conmemoración del degradado
Clásico que se fue y que, a manera de sarcasmo, es clasificado
como el duelo entre los Hipocampos de Cancún y los Hidrorrayos
de Aguascalientes.
“Atlante y Necaxa, desde que se
enfrentaron, pelearon por la representación popular. Los dos se
decían, y creo que lo siguen siendo, hasta cierto punto, los
equipos del pueblo”, reclama José Manuel Núñez, hijo del General
Núñez, legendario directivo azulgrana de 1935 a 1966.
“Para mí significaba mucho, porque había
ese odio deportivo que hacía reñidos e interesantes los
encuentros; una vez Dante Juárez hizo un burladero, me la puso
de a pechito y yo se la hice a Raúl Orvañanos, un golazo”,
rememora Roberto Loco Martínez, extremo derecho del Necaxa de
1960 a 1970, poco antes de que su equipo se transformara en
Atlético Español, donde también jugó.
El paso del tiempo golpea, poco a poco, la
añeja contienda, hasta disminuirla. Norberto Rozas, militante
atlantista de 1949 a 1955 y luego necaxista entre 1956 y 1958,
tiene su hipótesis sobre la lenta degradación del desaparecido
Clásico.
“Estos equipos fueron manejados por gente
que les tenían mucho afecto, muy fanáticos de sus equipos, y
llegaron a manos de gente que no vieron esa pasión sino otros
intereses”, reprocha.
Hoy, lamenta, “parecen equipos de
limosneros que andan mendigando por el país a ver quién los
recibe y eso es una pena, que dos equipos de categoría, como
estos, estén como están y jueguen donde juegan.
“Ojalá la gente los reciba en sus lugares,
pero estos equipos nacieron en la capital y esa gente
del pueblo, ya
ni por televisión los mira”, se queja el otrora centro delantero
oriundo de Rosario, Argentina.
“Peleábamos,
pero no como enemigos, porque todos somos amigos; no jugábamos
para patearlos, sino por los colores, que nos hacían sacar todo
lo que teníamos dentro”, valora José Chato Sierra, portero del
Atlante entre 1952 y 1965.
“El Atlante del
General Núñez siempre tenía que saltar primero al campo —acusa
Alberto Pato Baeza, extremo del N
ecaxa de 1958 a
1968—, porque a nosotros no nos dejaba salir. En CU, por
ejemplo, se ponía en la entrada del túnel, con su abrigo y su
fuete. Nosotros lo toreábamos, porque se ponía a tirar fuetazos;
hasta que salía el Atlante al campo nos dejaba pasar”.
Tal era la
rivalidad —recuerda el hijo del General—, que tras un primer
tiempo desastroso, 0-3 abajo ante los rojiblancos, en 1957, su
padre les gritó en el vestidor: “No quiero jugadores
pusilánimes”; tras la reprimenda, en el complemento los Potros
dieron la vuelta, 4-3. Anécdotas de ese añejo Clásico del
pueblo, que se nos fue...
Recuerda Sierra sus mejores momentos
por: Betsabé Perusquía
Fuente: Estadio W
El ex
jugador José ‘Chato’ Sierra recuerda sus mejores momentos como
portero emblema del Atlante entre los años de 1952 y 1965
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CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 5, 2008.- El ex portero del
Atlante, José ‘Chato' Sierra, estuvo en entrevista exclusiva en
la Zona Azulgrana, de la cadena Estadio W, para hablar de su
paso como jugador de los Potros de Hierro.
Aseguró que no llegó a ser titular hasta
que el técnico Gaspar Rubio ‘El Mago' llegó a dirigir al equipo
y lo consideró para defender el marco del Atlante.
"Yo creo que sí era ‘Mago' porque un día
metí nueve goles y me dijo que había visto cualidades en mí",
señaló.
El ‘Chato' Sierra jugó 13 años con los
Potros de Hierro desde 1952 hasta 1965 y "luego me corrieron
cuando estaba jugando bien".
Recordó que el último partido que tuvo
con la escuadra azul grana fue en Guadalajara y su actuación le
valió ser nombrado por la prensa como "el mejor jugador".
El ex portero mencionó que uno de sus
momentos más especiales con el Atlante fue en un partido que su
equipo ganó ante el Toluca.
"Cuando le ganamos al Toluca, que el
Atlante no le ganaba en Toluca y le quitamos la pelea por el
campeonato porque en ese tiempo el Guadalajara era campeón cada
año", aseguró.
Otro de los momentos importantes para
Sierra fue un partido contra Chivas, en el que la prensa apuntó
que su actuación "nunca la habían visto porque eso se ve nada
más en Inglaterra".
El ‘Chato' recordó que en su tiempo de
ser portero del Atlante, estaban los jugadores Ricardo Escandón,
Norberto Rosas, Luis Fernández y Lucio Gómez, entre otros.
Dijo que no guarda ningún uniforme que
usó como portero porque en ese tiempo se les recogía la ropa a
los jugadores, pero lo que sí conserva es un suéter con el que
ganó varios partidos.
Finalmente José Sierra se dijo agradecido
con los Potros de Hierro por darle la oportunidad de destacar en
el fútbol mexicano.
"Con el Atlante me voy a morir y le debo
todo lo que tengo", concluyó
Son de Oro
(Pasión Azulgrana)
México,
Méx., 29 de Jul. de 2008(Pasión Azulgrana).- El JEFE VILAR,
JAVIER MUÑOZ y El Profe Cruz fueron premiados ayer con le balón
de oro por su actuación en el torneo Apertura 2007. VILAR como
mejor portero, MUÑOZ como mejor defensa y El Profe como mejor
entrenador. También CHRISTIAN BERMÚDEZ recibió un premio como
tercer lugar de jugador con mejor comportamiento dentro de la
cancha (FAIR PLAY). Por desgracia a GIANCARLO MALDONADO le
negaron el premio a mejor delantero de dicho torneo, lo que
originó acalorada reclamación por parte de la directiva de los
POTROS, a través de J. Antonio García. Muchas felicidades
a los ganadores y GIANCARLO a demostrarles quien es el mejor
delantero del fútbol mexicano.
El estilo de la casa
(Pasión Azulgrana)
México,
Méx., 23 de Jul. de 2008(Pasión Azulgrana).- Tal parece
que vuelven los días del muy cercano 2007, en un buen partido
los POTROS de HIERRO del ATLANTE se impusieron por dos goles a
uno al Toluca en la jornada inaugural del torneo Apertura 2008.
En un partido
en el que el equipo AZULGRANA fue superior a los del Estado de
México, la afición que se dio cita en el estadio de Cancún salio
feliz por la victoria del equipo del pueblo
Cuando parecía
que el POTRO se alzaría con una victoria fácil, cayó la
anotación de choriceros (como balde de agua fría) al minuto 42
de tiempo corrido, por conducto de Diego de la Torre que anotó
de manera circunstancial después de una serie de rebotes en el
área ATLANTISTA, la anotación del equipo toluqueño no mermó el
animo del equipo campeón del apertura 2007, que no dejo de
atacar.
Al minuto 73,
después de una falta dentro del área sobre CLEMENTE OVALLE,
GIANCARLO MALDONADO venció de tiro penal la portería de
Cristante con disparo a la derecha del portero mexiquense.
Al minuto 78,
ZAMORA anotó un soberbio gol, disparo de fura del área que se
fue a incrustar en el ángulo izquierdo de la portería rival, es
de mencionar la excelente jugada de "taquito" realizada por LUÍS
GABRIEL REY que así habilito a ZAMORA para su golazo.
ATLANTE inicia
así, con el pie derecho, un largo y sinuoso camino en busca de
su cuarta estrella. Esperamos que el EQUIPO del PUEBLO vaya
creciendo día a día en su juego.
ATLANTE juega
de visita la próxima fecha en casa de los monarcas de Morelia.
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